La niebla espesa no deja ver nada y está
oscureciendo. Seguro erré el camino aunque en su momento me latiera tanto,
ahora los pasos secundarios son su resultado. Hacia abajo la casa perdida en la
nada, el niño que come arroz, y la mujer que no habla. Arriba la cruz que
indica la salida hacia el "orden", la civilización, la injusticia. Quizá lo mejor
sería haber perdido el camino para no tener que escoger;
quizás, si fuese animal o planta, pero soy persona y mi mente no deja de andar.