El cráter de esta luna es
frío, aquí es la única sensación que se conoce, esa y el silencio. La
noche cobija otra noche y el día es un invento descabellado. No hay agua cuando
la sed hace presa al corazón. No hay conciencia cuando el miedo ahoga las
palabras. El formol se evaporó dejando células vivas pero sé que ya no hay
esperanzas de volver. Un eco golpea mi cabeza y me recuerda loca. Quizá otra
luna venga trayendo alegría, o quizá me quede en ésta donde, sintiendo sus dos únicas posibles sensaciones, me duermo.